Cuadernos de Política Exterior Argentina (Nueva Época), 143, Enero-Junio 2026
ISSN 1852-7213 (edición en línea)
Abstract
This article focuses on three core conceptual sequences in the trajectory of the Global South since Bandung:
non-alignment, the quest for autonomy, and the investment in regionalism as a pathway out of structural
dependence. In this regard, the temporal span of postcolonial states’ history cannot be assessed through a
simple binary prism—neither as straightforward progressive emancipation nor as the outright failure of a
Third Worldist project—but rather as a dynamic of fragmintegration in James Rosenau’s sense, in which
forces of integration and fragmentation coexist and partially neutralize one another. Drawing on a
comparison between Africa and Latin America, the article shows that this fragmintegration is shaped by
distinct bias of concentration: in Latin America, the presence of the United States polarizes regional
strategies, whereas in Africa the continued centrality of Europe as a normative, economic and institutional
hub operates as a kind of “odor of the father” that affects the trajectories of autonomy. Furthermore, the
paper argues that the weakening of South–South solidarities can be explained by a “gaze upon and for
oneself” trap: some states in the Global South, having become privileged interlocutors or regional “big
brothers”, are courted by great powers and convert their relative success into bilateral capital rather than a
resource for coalition-building. The central claim is that the loss of autonomy in the Global South stems not
only from the domination exerted by core powers, but also from internal de-solidarization that undermines
collective agency.
Keywords: non-alignment, autonomy, international status, dependence, integration,
fragmintegration
Resumen
Este artículo analiza tres secuencias conceptuales centrales en la trayectoria del Sur global desde Bandung:
el no alineamiento, la búsqueda de autonomía y la apuesta por el regionalismo como vía para superar la
dependencia estructural. Se sostiene que la historia de los Estados poscoloniales no puede leerse en términos
binarios —como una progresiva emancipación lineal o como el fracaso de un proyecto tercermundista—,
sino como una dinámica de “fragmintegración”, en el sentido de James Rosenau, en la que coexisten y se
neutralizan parcialmente fuerzas de integración y de fragmentación. A partir de una comparación entre
África y América Latina, el artículo muestra que esta fragmintegración está atravesada por sesgos de
concentración distintos: en América Latina, la presencia de Estados Unidos polariza las estrategias
regionales, mientras que en África la persistencia de Europa como centro normativo, económico e
institucional opera como una “huella del padre” que condiciona las trayectorias de autonomía. Asimismo,
se argumenta que el debilitamiento de las solidaridades Sur–Sur responde a una trampa del “mirar(se) para
sí y por sí”: ciertos Estados del Sur global, convertidos en “hermanos mayores” regionales, transforman su
éxito relativo en capital bilateral más que en recurso para la construcción de coaliciones. La tesis central es
que la pérdida de autonomía del Sur global resulta tanto de la dominación de los centros hegemónicos como
de una des‑solidarización interna que fragiliza la capacidad de acción colectiva.